tranquilo
despreocupado
desconocido...
Por un segundo experimenté la sensación de su caída
en mi rostro
con el aroma de la comida asada
en el improvisado fuego
el gusto rasposo en la boca
y la gente que rodeaba la noche.
Recordé la textura de la lana
que rodeaba mi espalda y cuello,
el motivo de conversación,
el frío del diapasón en mi oreja,
el sonido que une.
Las fotos, hermosas, que me hiciste sin permiso
Luego, como cronológicamente vino a la mente
el maravilloso Pedro, el canto, los tambores, las carreras, quedarme, irme. Quedarme
Solo viendo caer la lluvia hermosa...
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