Esos dias en que las palabras no salen, que duelen, que no encuentran un orden para poder expresar lo que el alma sangra, son días oscuros, inservibles, eternos, tristes como el desamor mismo.
Esos días en que mi corazón no puede plasmar en frases lo que desea gritar, pienso en vos, porque sos mi inspiración.
Estés donde estés, queriéndome o no, extrañándome poco-mucho-nada, seguís dándole forma a las ideas, ordenás las letras, me permitís hablarte.
No creo que me escuches, en este caso, que me leas...
Pero sos la razón que me saca de la nada, aunque muchas veces, seas la simple causa. Incoherente, por supuesto, pero muy real.
Tan real que te siento abrazándome en la distancia, a pesar de todas las distancias que se pueden reconocer entre nosotros, y aclarando de este modo dulce, tierno, hermoso, todo lo que pienso y siento.
Son como los días en que me despierto tarareando un tema de los Beatles después de soñarte, canciones que me acompañan el resto de la jornada con tu imagen tan nítida y perfecta, tan propia de aquel pasado que tanto amé.
Pero esos días no son, esos días son recuerdos, son pasado.
Esos días que requiero rememorarte para poder expresarme, se traducen en la necesidad imperiosa de verte nuevamente, tenerte conmigo.
Como todas las veces que te dije "te amo", o que te recordé algun momento juntos, o simplemente, como aquella vez, que pasado un tiempo, te acaricié el pelo mientras dormías "sin querer" en mi regazo, nuevamente, como ayer...
Esos días son todos los días, son mis semanas, el ultimo año...con mas o menos fuerza, con mas o menos intensidad, pero siempre, necesitándote.
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