
volvimos dándole valor al instante
al fugaz y apasionado momento en que te encontré
envuelto como niño en el pecho de su madre
buscando el calor que no encuentra en otro sitio
jugamos sin medir las consecuencias
con la lluvia mojando nuestros cuerpos
con la bruma abrazando la necesidad
empañando los vidrios del secreto mejor guardado
y asi sucedió nuevamente
a pesar que juramos no tentar al placebo
embriagados con la adrenalina que fluye espesa
mientras me adueño de este momento
No hay comentarios.:
Publicar un comentario