¡Adiós amor!Eres la perfección y yo me rindo.
Bien conoces mi estima y deseos de posesión,
mas líbrate. Mis derechos sobre ti,
han finalizado, tristemente, todos.
¿Por qué he gozado de tu amor?
¿Cómo es que pude retenerte y merecer
semejante riqueza? Nada lo justifica.
Así, mi bien, se escapa nuevamente.
Ya eres libre y te regresas íntegro
a tu libertad. Yo no repetiré mi equivocación,
aquella que tú mismo alimentaste,
entregándote y aumentando mi errancia.
Te he poseído en un sueño: he sido rey mientras
dormía. Nada tengo ya, te he perdido.
Soneto que justifica el titulo del blog...Shakespeare sos groso...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario